Progreso en ajedrez express... y soledad

La única riqueza verdadera,

perpetua, que, no es materialista,

ni de palabrerías, y

está un poco más allá

de ninguna parte...

Por supuesto, no es otra que

la riqueza

de las ideas...

La mejor de las riquezas,

cómo lo aprendido 

que nadie te puede arrebatar...

Es

Fe... Inmortal.

No es otra que la riqueza

del ajedrez,

del silencio,

del hoy-ayer,

noble misterio,

cuya esencia está

en descartar aquellas

trivialidades

que un adversario puede hacer,

¡tú mismo!

y las que uno pueda realizar,

confiando

en una fuerza

que uno sólo puede clasificar,

porque no puede ser de otro modo,

cómo 'el Bien'...

El bienestar ¡buena benevolencia!

y las buenas ideas,

y las buenas intenciones,

y los buenos momentos,

y lo que nos decimos no olvidar

por algún buen motivo...

Y, bueno,

las buenas maneras

de decirle a otro, con gratitud:

'y no olvides que todas nuestras conversaciones

son

nuestros últimos pensamientos

justo antes 

de 

morir'.


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